El pasado domingo, los ciclistas se reunieron en Patones de Abajo para una emocionante ruta que combinó deporte y naturaleza. Desde el amanecer, el ambiente se caldeó con la presencia de un chef Michelin y el entusiasmo de los participantes. Tras un breve retraso, el grupo inició su ascenso, formando una serpiente colorida en el camino. En la cima, comenzaron los tramos más desafiantes, con pedales y zarzas, y varios reagrupamientos para asegurar que todos estuvieran presentes. Algunos tomaron rutas más arriesgadas mientras otros disfrutaban de vistas espectaculares y un tramo zigzagueante. La jornada incluyó paradas para fotos y momentos de descanso, culminando con una celebración y agradecimientos al organizador por su dedicación y esfuerzo.









