La jornada comenzó en el restaurante Andarrio de Buitrago, donde el mal tiempo retrasó la salida y dio pie a café y futbolín, y tras mejorar el clima se realizó una ruta variada y divertida, con barro, trialeras y alguna avería solucionada sobre la marcha. Por falta de tiempo, el grupo se dividió en dos, recorriendo distintos tramos por la zona hasta regresar a Buitrago, donde la salida terminó con torreznos y cervezas en el restaurante Andarrio.
- Café: El Andarrio
- Parada: al final
- Participantes: 8
- IBP: 66


- Pausa: 00:2
- Dificultad: 3/5
- Incidencias: lluvia, rotura de radio, vuelta por carretera
Empezamos la jornada desde el restaurante Andarrio, en Buitrago, donde Nico nos invita amablemente a unas porras que ha traído. Nos comenta también que el dueño del restaurante es su consuegro.
Cuando nos disponíamos a salir, sobre las 9:30, empieza a llover y, después de mirar los mapas, el experto meteorólogo Antonio calcula que el frente no pasará hasta las 10:30 más o menos. Con lo que nos volvemos para adentro a por otro café y unas partidas de futbolín que nos hacen pasar un buen rato.
Salimos sobre las 10:45, aún con algo de lluvia, que poco después cesa. El resto de la ruta transcurre nublado, con el sol intentando asomar a ratos.
La ruta es muy divertida y variada, con mucho barro y agua durante todo el recorrido. Cabe destacar varias trialeras de bajada con bastante piedra suelta y alguna subida empinada. En una de las subidas, Nico rompe un radio y, tras una mecánica rápida, seguimos la ruta.
Algunos del grupo tienen que ejercer de abuelos y, debido al retraso en la salida, a falta de unos 17 km para la llegada nos dividimos en dos grupos: unos regresan por carretera y el resto continúa siguiendo el track original.
El recorrido discurre por Buitrago, siguiendo junto al río Lozoya hasta la presa de Puentes Viejas. Después pasamos por Paredes de Buitrago y Horcajuelo, subiendo al puerto de Horcajuelo por carretera y continuando después por Madarcos y Piñuecar, hasta llegar de nuevo a Buitrago.
Finalmente, no podíamos terminar la ruta sin disfrutar de unas buenísimas raciones de torreznos, acompañadas de unas cervezas y demás refrigerios en el restaurante Andarrio de Buitrago.