Salida desde Manjirón con mucho calor, bastantes senderos nuevos. Hubo que hacer I+D, esquivar abejas, salto de vallas y al final acelerar un poco para poder llegar pronto. Hubo una caída por una rodera.
Finalmente se llegó a tomar algo en La terraza del Barral
- Café: ¿?
- Parada: al final
- Participantes: 9
- IBP: 77


- Pausa: 01:22
- Dificultad: 2/5
- Incidencias: Calor, sin café, trialeras, I+D, caída fea por rodera
Como se escribe, Mangirón o Manjirón; jeje. Al parecer las dos formas son correctas.
Pues eso, que llegamos a Mangjirón frente al bar el cual ya sabíamos que estaba cerrado y con puntualidad británica salimos 9 del corral. Los inscritos mas Nico-San; hijo de Pablo- San.
El track tenía la firma de Pedrito Avinox y la verdad que se notó. Este tiene mas peligro que yo en mis buenos tiempos o que una piraña en un bidé.
Empieza el baile y nos metió por sitios nuevos junto a la presa del Villar. Como solo había 23 grados nos metió unos cuestones que el cuerpo empezó a ponerse a 37,5 grados, osea; fiebre. Nos cagamos y después zona de WALK; hasta Nico-San que se le había olvidado donde estaba el dichoso botón lo encontró y se le quedó pegado por un tiempo.
La mañana transcurría por el pinar con una brisa agradable e ibamos abriendo puertas por doquier, hasta que pasado Serrada «Er Niño Avinox» empezó a tocar los cojones por un sendero de esos que son tan estrechos que te dejan pegajosa la maneta.
La aventura no había acabado, cuando nos encontramos a 40 m de unos panales de abejas. En ese momento se me cerró el culo y puse modo turbo, pero me duró poco la alegría, ya que nos encontramos una verja de alambre normal con alambre de pinchos.
Como ya estamos duchos en tirar las bicis a tomar por culo, cosa que nos enseñó Paco el de la furgo, en un momento se hizo el equipo, dos a un lado y dos a otro; con lo cual solo quedaba pasar la verja de pinchos y no clavártelos en los huevos.
Dado el éxito de la maniobra no quedó mas remedio que celebrarlo con un plátano del Lidel y de paso darle un toque al cambio de San-Miguel que no iba del todo bien. También Quique nos deleitó con música de biela rozando con goma, que fue todo un éxito.
Estábamos tan tranquilitos rumbo a Pradena del Rincón, cuando el camino se va estrechando mas, la vegetación se come al camino, el camino se come al track y yo te digo contenta que te vas a cagar. Ya ves si nos cagamos. Salidos de ese tramo abandonado con arañazos por todo el cuerpo, pero al final salimos.
No habían pasado ni cinco minutos y vi la puerta este de la finca de Ana Gutiérrez abierta, y no se me ocurre otra idea que I+D. Vaya cagada, tal fue el desconcierto que pasamos al plan C y fuimos por donde siempre.
Con los cuerpos ensangrentados llegamos a Pradena del Rincón y con las mismas bajamos al puto arroyo que tanto le gusta a Avinox. Menos mal que con estas temperaturas, el caudal no sobrepasaba un palmo y todos vadeamos el Arroyo de la Garita de las Cabrillas, como así se llama, con sumo éxito, ante la atenta mirada de una señora muy amable y con el perro dando por culo.
Sonaban la campanada de las medias horas y vi las 12:30, nos quedaba tela marinera; la temperatura casi igualaba la del cuerpo humano y para colmo, San-Miguel tenía un asunto familiar a las 13:30. Así que pusimos marcha militar, con tan mala suerte que Pablo-San se bajó raro y llegó al pueblo de Paredes con el casco roto, sangre en la cara, brazos codos, manos; en fin echo un cromo. La culpa una rodera h.p. hizo que su cuerpo sintiese la temperatura de la hierba. Según San-Miguel Arcángel, el arbitro chino le dio un 7,5. Lastima.
A las 13:45 y con una temperatura de 38,2 grados que dijo el meteorólogo Quique El Pijo llegamos a los coches.
Antes de ir a casa un equipo de 6 contendientes dimos buena cuenta de la correspondientes cervezas, tintos de verano y demás bebidas no alcohólicas no dignas de mención por si esto lo leen menores no acompañados.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Muchas gracias a los participantes, al del track y al del bar.😉
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