Salida el doble el fin de semana, el domingo se hace una propuesta por Juan F desde la cabrera, para descubrir algunos senderos nuevos, hacer algo de improvisación para salvar una zona quemada que no se podía pasar, una ruta con bastante miga y el terreno muy seco.
- Café: ¿?
- Parada: al final
- Participantes: 7
- IBP: 72


- Pausa: 00:34
- Dificultad: 4/5
- Incidencias: ¿?
- Track: archivo GPX
Aunque había ruta anunciada para el sábado, me tomé la libertad de poner otra salida el domingo, debido a mi anticipo de vuelta en la vacaciones.
No me daba la vida y busqué una muy bonita pero en sentido contrario; no me duró ni 24 horas, ya que recibí una llamada San Nicolai, patrón de Avinox y debido a causas personales cumpleañeras, cambiamos el plan.
Aprovechando que Juan F había dibujado una esa misma semana y yo no tenía tiempo fue la propuesta.
En principio pensé que no sería trialera, pero al echarle un vistazo cambié de opinión y se lo comunique a Landis Landete.
Empieza la mañana con un estupendo café, obsequio de Nico y unos Miguelitos que trajo Marisa recién salida de La Roda.
En la dehesa de La Cabrera, descubrimos senderos nuevos muy interesantes, solo un pero por detrás del campo de tiro.
Cruzamos el arroyo Jóbalo, seco como la mojama. Camino de Siete Iglesias, Pedro 3C se pelea con una zarza que rodea su cuello y ganó la zarza; llegó al coche con un collar rojo escarlata perfecto.
En llegando a «lo quemao» después de Cinco Villas no es posible seguir el track y San Nicolau junto a Pedro V de Alemania nos conducen al track nuevamente.
Coronamos el collado después de El Cuadrón, cuando nos encontramos con los del Club Ciclista del Molar. Como era de esperar reconocieron a Nico y ya estuvimos 10´de charleta; después cada uno por su parte. No bajamos por la trialera y si por la pista, directos al Medio Celemín. Está peligrosa de cojones, con mucha piedra suelta. Al final de la misma no se oyen a los perros, seguramente alguno les metió un tiro.
Subida del Medio Celemín muy rota también y al coger El Espaldar decidimos mejorar la ruta haciendola un poco mas O´Sendeira y pasamos por la minas de wolframio.
Nuevamente al salir a la pista, estaban los Molareños, con quienes continuamos juntos hasta La Cabrera con fotos de rigor.
El final en casa de Nico con tinto de verano como si no hubiese un mañana.
Por cierto, vi a Adolfo-Adolferas muy bien; se nota que le sienta bien dos días seguidos.
El «Murcianico de Oro» con plataformas. Casi me da un ataque. Lo que hace el teletrabajo.
Nos vemos en la proxima.😘
Fotos







