Mangirón – Ruta de las mil puertas
Arrancamos la jornada en Mangirón, dejando el coche junto a la Terraza del Barral. Sobre las 9:30 nos subimos a la bici, con temperaturas frescas a primera hora pero con sol que nos acompañó durante toda la mañana.
Ruta tan exigente como divertida, con mucho “rompepiernas” y algún que otro tramo de empujabici para subir pulsaciones. El terreno estaba húmedo, aunque sin exceso de barro; eso sí, había que extremar la precaución en las zonas de piedra, bastante resbaladizas.
El recorrido nos llevó por Robledillo de la Jara, Berzosa, Serrada, Prádena y Paredes de Buitrago, para regresar finalmente a Mangirón pasando por las presas de Villar y Puentes Viejas.
Como su nombre indica, la ruta tiene muchííísimas puertas (imposible contarlas), de ahí lo de “la ruta de las mil puertas”.
A mitad del trayecto, Quique se queda sin pastillas de freno traseras y con las delanteras casi al límite (algo sorprendente teniendo en cuenta la exhaustiva revisión previa de la bici 😊). El mecánico Carlitos intenta apañar unas pastillas de Nico, pero resultan ser de dos pistones en lugar de uno, así que no son compatibles. Resultado: el resto de la ruta frenando solo con el delantero… y con la zapatilla cuando tocaba.
Ya en la parte final, al amigo Josean se le suelta la biela, algo que ya le había pasado antes. La recomendación de José Arandino: aplicar fijador de tornillos de moto y asunto arreglado.
Y, como no podía ser de otra manera, cerramos la jornada disfrutando de unas buenas raciones de torreznos, cervezas bien frías y otros refrigerios en la Terraza del Barral de Mangirón 😊.
- Parada: Al final, La Terraza del Barral
- Participantes: 8
- IBP: 76


- Pausa: 01:01
- Dificultad: 3,5/5
- Incidencias: pastillas de freno, biela suelta

















